FIL GDL: "LITERATURA INCOMODA"

 Una de las mesas que más esperaba en la Feria Internacional del Libro en Guadalajara era la de “Literatura incómoda”, sobre todo por la asistencia de Monica Ojeda. La escritora ecuatoriana fue invitada por la FIL y la UdeG para varios eventos en esta edición y me moría de ganas de verla en vivo. 



El moderador Rogelio Guedea describió la obra de los escritores como “una literatura que no busca consuelo ni escapar de la brutalidad de lo letal, sino al contrario: iluminar sus grietas, sacudir la complacencia y poner en palabras lo que muchas veces preferimos ignorar” e inició la conversación preguntándoles sobre qué detonó ese gusto por el horror y lo inusual. 


Liliana Blum, Ferrán García, Bernardo Esquinca y Mónica Ojeda, los cuatro escritores en esta mesa contestaron que su fascinación por el terror nació a una edad corta, en la infancia. Blum compartió que tuvo una relación complicada con su padre, el cual siempre la etiquetó como “una niña mala”, haciendo que se interesara por la maldad del mundo y el true crime. Ojeda nos contó que su abuelo padecía esquizofrenia paranoide y  que desde pequeña le gustaban sus historias improvisadas, que iniciaban siendo como cualquier historia pero al final se retorcían de las maneras menos imaginables. Para Esquinca lo horrible fue una infancia normal, donde sus padres católicos le enseñaron conceptos como el infierno, el cielo y el purgatorio, temas con los que él se obsesionó. García cuenta que también su infancia fue regular, que sus padres le querían y no había muchos conflictos familiares, más un evento a los 7 años le hizo experimentar sensaciones contradictorias que le indicaron que él no era regular. Relató que en su séptimo cumpleaños presenció la caída de su madre por una ventana,  ellos vivían en un segundo piso, y recuerda haber sentido un temor profundo a que su madre hubiera muerto. Dice que cuando su mamá cayó se acercó a la ventana y vio como su madre fue succionada por un arbusto de magnolias, el cual por el alboroto liberó un aroma delicioso. Recuerda que no podía dejar de pensar en ese aroma delicioso mientras corría hacia abajo pensando en el cuerpo destrozado de su madre. Para su fortuna a su madre no le sucedió nada… 


Al finalizar sus participaciones Liliana Blum menciona “somos todos raritos”. 


La siguiente pregunta les hizo reflexionar sobre cómo manejan el escribir sobre horror y qué opinan sus familias sobre las cosas que plasman en sus obras. Liliana dice que es vital para ella no pensar en lo que los demás van a opinar y escribir como si nadie la fuera a leer, con lo cual todos estuvieron de acuerdo. 


Sobre cómo han reaccionado sus padres y familias con los temas que tratan en sus novelas comentan que algunos de sus padres no les leen o se cuestionan por qué escriben sobre temas tan horrendos. Ojeda recuerda que en una de las presentaciones de su libro “Mandíbula”, que retrata diferentes relaciones femeninas, en especial entre madres e hijas, su madre se levantó y gritó a la audiencia ¡Diles que soy una buena madre! 


Los autores ahondaron en diferentes experiencias y concordaron que su literatura es una manera de afrontar la realidad, realidad que muchas veces es más horrenda que la ficción. Para Bernardo Esquinca es una manera de luchar por nuestra cordura. “porque en este momento que vivimos, en estas ciudades tan complejas, con todas las presiones con las que vivimos; la lucha es por nuestra cordura, y ahí la literatura tiene mucho para explorar”.


Les dejó una foto de cuando Mónica Ojeda me firmó Las voladoras.






FIL GDL: "LITERATURA INCOMODA" FIL GDL: "LITERATURA INCOMODA" Reviewed by Marco Pérez on diciembre 09, 2025 Rating: 5

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